Feminicidio de joven nutrióloga por metalero drogado que escuchaba voces, quien viajó varias horas sin rumbo fijo.

Daniela Julieth Ríos Grajeda, nutrióloga de 24 años, fue asesinada el 23 de septiembre en su domicilio ubicado en la colonia Paseos del Sol, Zapopan.
Originaria de Puerto Vallarta, Daniela se había mudado a Guadalajara hace un año para ejercer como entrenadora personal y especialista en nutrición deportiva.
El presunto feminicida, Marcos Alexander “N”, de 18 años, irrumpió en la vivienda armado con un cuchillo táctico y vestido con una capa negra.
Según la Fiscalía de Jalisco, el agresor confesó haber escuchado voces inducidas por una canción de black metal que le ordenaban matar a alguien.
El joven viajó desde Tonalá hasta Zapopan sin rumbo fijo, deambulando hasta encontrar la casa donde vivía la víctima.
Los gritos de auxilio de Daniela alertaron a los vecinos, quienes intentaron detener al agresor mientras escapaba por una ventana.

Marcos Alexander fue capturado por los habitantes de la zona y entregado a la policía; se encontraba bajo los efectos del alcohol.
La Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio y confirmó que no existía relación previa entre víctima y agresor.
El fiscal Salvador González de los Santos calificó el crimen como un acto de violencia irracional y lamentó que ocurriera dentro del hogar de Daniela.
La Universidad de Guadalajara y el Centro Universitario de la Costa condenaron el feminicidio y exigieron justicia para la joven egresada.
Fitness Club Gym, donde trabajaba Daniela, la recordó como una mujer disciplinada, perseverante y querida por la comunidad deportiva.
El caso ha generado indignación social en Jalisco y reavivado el debate sobre la violencia de género y la salud mental juvenil.